El buen hacer en el pase desplegado por el Monterrey en la primera jornada del Grupo 2 de la Copa Libertadores sucumbió sin remedio ante la sangre fría del Sao Paulo, que impuso la ley del más efectivo y ganó por 2-0.
Los mexicanos dominaron el balón, pero el Sao Paulo mantuvo siempre bajo control un encuentro en el que todo se puso a su favor después del tempranero gol con que se adelantó en el minuto 12, obra del defensor Diego Cervantes en su propio arco, a pesar de que Washington lo celebró como propio.
Con la novedad destacada del regreso a Sao Paulo de Cicinho, la historia del duelo quedó definitivamente finiquitada en el minuto 76 cuando Washington, esta vez sí, aprovechó un balón suelto en el área pequeña para subir el segundo a la cuenta brasileña.
El equipo brasileño iguala así en la cabeza del Grupo 2 de la segunda fase de la Copa Libertadores a los colombianos del Once Caldas, que ayer se impuso 2-0 de visitante a los paraguayos de Nacional.
Los tres veces ganadores de la Libertadores se adelantaron en el minuto 12 por medio de un gol en contra de Cervantes, que introdujo la bola en su meta cuando Washington se disponía a rematar a placer un centro raso desde la izquierda.
El gol, que Washington celebró como propio, llevó a los locales a ceder terreno ante los mexicanos, que con insistentes combinaciones, poco a poco, se fueron adueñando de la pelota, no sin sufrir más de un susto por culpa de los errores de pase.
A lo largo de la primera mitad, sólo Medina consiguió inquietar el arco de Rogério Ceni, aunque el zurdazo que ensayó en el minuto 21 se fue directamente fuera.
La segunda parte comenzó con los brasileños dando un paso al frente, eso sí, sin arriesgar en el pase ni derramar una gota de sudor de más en la presión.
Un terriblemente calculador Sao Paulo dejó hacer a Monterrey, que a falta de una opción desequilibrante se quedó con la insistencia en tratar bien el balón, lo que no sirvió de nada ya que en ningún momento logró desordenar la defensa local.
Inevitablemente, con el paso de los minutos, el ímpetu de Monterrey se diluyó ante la solidez local, lo que había empezado con pases y búsqueda de las bandas dejó paso al empuje desesperado, el juego en equipo a las aventuras individualistas, y así el buen hacer al desorden.
El técnico brasileño aprovechó entonces, en el minuto 75, para dar entrada a Cicinho, que regresó al equipo cedido por la Roma y después de su frustrado paso por el Real Madrid.
El lateral fue recibido con entusiasmo por la hinchada 'tricolor', que encadenó la celebración el regreso de su ídolo con la del segundo gol de su equipo.
Y es que, casi sin tiempo para que el lateral ubicara su lugar en el terreno de juego, Washington rebañó un balón suelto en el área y, al subir el 2-0, aniquiló las esperanzas del Monterrey de arrancar algo positivo de su visita a Morumbí.
Desde el segundo gol hasta el final, minutos que no sirvieron más que para que los locales, calculadora en mano, se dedicaran a congelar los ánimos mexicanos.
El próximo 24 de febrero, Monterrey recibirá a Nacional, mientras que al día siguiente los brasileños visitarán a Once Caldas en Colombia, en los 2.160 metros sobre el nivel del mar de Manizales.
Este partido se disputó en el estadio Morumbí, de Sao Paulo, ante 35.000 espectadores.
Fuente: EFE